Maternity

MANCHADO EN EL SEGUNDO TRIMESTRE DE EMBARAZO

Manchando durante el embarazo
Un buen susto! Eso es lo que me llevé el pasado 13 de
Octubre cuando en la semana 21 de embarazo comencé a manchar. Era un
manchado de color marrón. Miré sin apenas creérmelo porque ni en mi primer
embarazo ni en lo que llevaba de este había sangrado ni manchado jamás. Además,
siempre había sabido que este tipo de situaciones se da con más frecuencia en
el primer trimestre del embarazo por lo que ahora en un estado tan avanzado lo
primero que pensamos fue en ir a urgencias.
Íbamos con bastante susto en el cuerpo la verdad. Llevaba
horas sin notar al bebé y cuando llegamos a urgencias lo primero que hicieron
fue escuchar su latido. El bebé estaba bien, así que en ese sentido nos
relajamos. Ahora tocaba ver que es lo que había pasado. Tras varias pruebas, la
ginecóloga me comentó que el motivo del manchado era que la placenta estaba muy
baja y tapando parcialmente el cuello cervical, incluso un poco adherida al
útero.
Cuando volvimos a casa, me puse a leer e investigar
exactamente qué es lo que ocurría 

¿POR QUÉ SE PUEDE PRODUCIR EL MANCHADO DESPUÉS DE LA SEMANA
20?
–         – Por placenta previa/baja
–        –  Por desprendimiento de la placenta o mala
colocación
–        –  Por algún golpe o causa externa
Durante el quinto mes de gestación, el útero comienza a
crecer y tanto la placenta como el bebé deberían empezar a tener más espacio y
por tanto “subir” en el útero, de manera que dejen despejado el canal del parto
para cuando comience el momento de dar a luz.
A veces, aunque el útero crezca, la placenta no sube y queda
ubicada tapando total/parcialmente el cuello cervical (por donde sale el bebé
cuando nace), es lo que se conoce como “placenta previa”. Mi caso aún no es
ese, pero quise saber un poco más, porque si cuando el útero crezca, la
placenta no sube, me veré justo ahí.
En la placenta previa, el mayor riesgo es que, si está
apoyada en el cuello cervical, cuando comienza el trabajo de parto el cuello
cervical comienza a abrirse y puede arrastrar y “romper” la placenta que está
apoyada. Eso sí es más complicado. Para evitar esto, una vez detectado y si la
situación persiste en las últimas semanas de embarazo acercándonos a la fecha
probable de parto, se suele inducir el parto o determinar una cesárea de
urgencia, aunque sea prematura, a fin de evitar complicaciones y hemorragias
tan abundantes que puedan poner en peligro a la madre y al bebé.
MI CASO 
Mi caso es una mala colocación de placenta porque está baja
en el segundo trimestre de embarazo, así que el tratamiento recomendado por el médico es el reposo
relativo y vida tranquila, aunque ello no descarta que pueda seguir manchando
de manera aislada en alguna ocasión. En caso de que fuera un manchado o sangrado
abundante, volveríamos automáticamente al médico.
Lo más importante, es no pasar por alto cualquier anomalía o
síntoma que no sea normal durante el embarazo, sea la semana que sea, y acudir
de inmediato a que nos vea un médico.
Durante estos días estoy intentando llevar todo el reposo
que mi situación con un bebé de 18 me permite, pero tengo buenas sensaciones y
estoy segura de que con paciencia y reposo todo se va a colocar en su sitio 😉

Espero que os sirva de ayuda y os tranquilice si alguna está
en mi situación. Mucha paciencia y ánimo! 

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1 Comentario

  • Reply
    soni
    19 octubre, 2017 at 20:39

    Vaya susto maja seguro que con reposo y vida tranquila y relajada todo acaba colocándose la placenta y todo va genial mucho ánimo y bss

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